Bailén

Bailén pueblo cerámico

Bailén, municipio español de la provincia de Jaén, ubicado a 39 km. de Jaén capital, en la comunidad autónoma de Andalucía. Célebre por ser el escenario de la batalla de Bailén, en la que en julio de 1808 cayó derrotado el ejército de Napoleón, mandado por el general Dupont, frente a las tropas españolas al mando del general Castaños. Sobre un paisaje de vides y olivares, aparecen las huertas regadas por las aguas del Rumblar y del Guadiel, entre una vegetación de chaparros, gamón, torviscos, jaras y tomillos. Su economía se basa en la uva, el aceite, el ganado ovino y caprino, las minas de plomo y el comercio de tejidos, cerámicas y otros artículos artesanales. Aún quedan vestigios de la antigua fortaleza romana, así como las ruinas del castillo que en su día tomara Fernando III el Santo. Entre los monumentos arquitectónicos de la ciudad destacan el palacio de los condes de Benavente y la iglesia gótica de la Encarnación. Población (2001), 17.593 habitantes.

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Batalla de Bailén

Combate que tuvo lugar el 19 de julio de 1808, y que supuso la primera victoria española frente a las tropas francesas en la guerra de la Independencia española.

Ante el avance de las fuerzas del emperador Napoleón I Bonaparte a través de Andalucía, comandadas por el general Pierre-Antoine Dupont, el general Francisco Javier Castaños improvisó un ejército con tropas enviadas por las juntas de defensa de Granada y Sevilla, en general campesinos mal armados (garrochistas) y sin preparación. El Ejército francés tenía una cantidad similar de soldados, pero estaba formado por curtidos veteranos. La estrategia española consistió en atacar al enemigo, situado en Andújar (Jaén), maniobrar sobre sus laterales y cortar sus socorros. A este fin, dos divisiones españolas, al mando del general de origen suizo Teodoro Reding y de Antonio Malet, marqués de Coupigny, respectivamente, se dirigieron a Bailén, en tanto que la de Castaños avanzaba hacia Andújar. Los enfrentamientos en la zona dieron comienzo el 14 de julio, y, cuatro días más tarde, las tropas españolas llegaron a Bailén, donde no hallaron resistencia. Desconocedor de ese hecho, Dupont decidió entonces retirarse a esa localidad, desde la cual se dirigían hacia Andújar numerosos efectivos de las divisiones españolas de Reding y Coupigny.  

Ambos contingentes entablaron combate cerca de Bailén, en la madrugada del día 19 y, poco después, Castaños avanzó hacia el campo de batalla desde su posición en las proximidades de Andújar. Rodeado por las fuerzas españolas, Dupont se vio obligado a aceptar una tregua al día siguiente y a capitular el 22 de ese mes, tras haber sufrido sus tropas más de 2.000 bajas, sin que hubieran sido capaces de infligir más de 243 al enemigo independentista. El efecto de la victoria española en Bailén fue la desaparición de todo un cuerpo de ejército de las tropas invasoras (casi 18.000 hombres se rindieron), seguida de la salida del rey José I Bonaparte desde Madrid, en dirección a Vitoria, si bien lo más importante sería la nueva situación estratégica del conflicto, esto es, la demostración de que los franceses no eran invencibles, con lo cual se modificó desde entonces todo el planteamiento del mismo.

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